Se lo reconoce como un físico con grandes capacidades tanto en el plano teórico como experimental. El elemento
Fermio, que fue producido en forma
sintética en 1952, fue nombrado en su honor.
Enrico Fermi nació el 29 de septiembre en
Roma,
Italia. Su padre, Alberto Fermi, era Inspector General del Ministerio de Comunicaciones, y su madre, Ida de Gattis, era maestra en una escuela.
Se interesó por la física a los 14 años de edad, tras la lectura de un viejo texto escrito en
latín. Su historial académico fue excelente, disfrutando de una gran memoria que le permitía recitar la
Divina Comedia de
Dante y gran parte de
Aristóteles. Gozaba de una gran facilidad para resolver problemas de
física teórica y una gran capacidad de síntesis. En su juventud Enrico disfrutaba aprendiendo física y matemáticas y compartiendo sus intereses con su hermano mayor, Giulio.
La muerte de éste en forma repentina de un absceso en la garganta en 1915, perturbó a Enrico y aumentó su dedicación a los estudios de la ciencia para distraerse. Según su propio relato, todos los días pasaba delante del hospital donde falleció Giulio hasta que se hizo insensible a la pena.
Posteriormente, Enrico trabó amistad con otro estudiante interesado en la ciencia llamado
Enrico Persico, y los dos colaboraron en proyectos científicos tales como la construcción de un
giróscopo, y la medición del
campo magnético de la
Tierra. El interés de Fermi por la física fue en aumento cuando un amigo de su padre le regaló varios libros sobre
física y
matemáticas, que leyó con gran avidez.
Fermi cursó estudios en la
Scuola Normale Superiore de
Pisa, donde obtuvo su doctorado en
1922. Impartió clases en las universidades de
Florencia y
Roma. Residió durante un año en
Gotinga, así como unos meses en
Leiden, lugares en los que se dedicó a realizar investigaciones en el campo de la física.
En
1927 fue nombrado profesor de la
Universidad de Roma "La Sapienza", convirtiendo a esta ciudad uno de los centros de investigación más importantes del mundo. En
1930 fue invitado a dar cursos de verano por la
Universidad de Míchigan, pasando desde entonces la mayoría de los veranos en los Estados Unidos, realizando trabajos científicos y dando conferencias. También impartió clases en las universidades de
Columbia,
Stanford y
Chicago.
Fue galardonado en
1938 con el
premio Nobel de Física "por sus demostraciones sobre la existencia de nuevos elementos radiactivos producidos por procesos de irradiación con neutrones y por sus descubrimientos sobre las reacciones nucleares debidas a los neutrones lentos".
Con sus colaboradores, bombardeó con neutrones 60 elementos, logrando obtener
isótopos de 40 y la transmutación de átomos del elemento 92,
uranio, en átomos de un elemento 93,
neptunio, no existente en la naturaleza.
Algunos aspectos curiosos por los que también se conoce a Fermi son la
Paradoja de Fermi (o principio de Fermi) y los
Problemas de Fermi. La paradoja consiste en la cuestión de si el
Universo posee formas de vida inteligente más allá de la
Tierra por qué no tenemos ninguna evidencia observacional de ellas.
¿Dónde están? preguntaba él. La respuesta de Fermi, obviamente preocupado por su papel en el desarrollo de las bombas atómicas, era que las civilizaciones tecnológicamente avanzadas corrían un grave peligro de autodestruirse por medio del uso de armas nucleares. Los problemas de Fermi constituyen ilustraciones claras de la importancia del
análisis dimensional y de los métodos de aproximación.